200 marines se despliegan en Florida para reforzar las operaciones de ICE en medio de la controversia
La administración Trump despliega 200 infantes de marina en Florida para ayudar en las operaciones de ICE en medio de mayores esfuerzos de control de inmigración.

200 marines se despliegan en Florida para reforzar las operaciones de ICE en medio de la controversia
En una medida que intensifica los esfuerzos del gobierno federal para abordar la aplicación de la ley de inmigración, la administración Trump anunció el despliegue de 200 infantes de marina de la Estación Aérea del Cuerpo de Marines en New River, Carolina del Norte, para ayudar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en Florida. Esta operación marca un paso significativo en el uso de tropas en servicio activo para reforzar las iniciativas de deportación, haciéndose eco de una tendencia más amplia de participación militar en cuestiones de inmigración.
El Pentágono confirmó que este despliegue ayudará a apoyar las operaciones de ICE como parte de una estrategia más amplia para mejorar las deportaciones. A principios de este año, el presidente Trump había desplegado alrededor de 4.000 miembros de la Guardia Nacional y 700 infantes de marina en California, con el objetivo de proteger la propiedad y el personal federales bajo la autoridad del Título X. Esta última iniciativa, que continúa esta presencia militar, también viene acompañada de una solicitud del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que se emitió en mayo, solicitando hasta 700 militares para apoyo operativo.
Funciones y restricciones
Los Marines realizarán tareas estrictamente no policiales, centrándose en tareas administrativas y logísticas dentro de las instalaciones de ICE. Es importante destacar que se les prohíbe el contacto directo con los detenidos o cualquier participación en la cadena de custodia. Una declaración del Comando Norte de EE. UU. ha dejado en claro que ICE dirigirá las funciones y ubicaciones específicas donde estarán estacionados los marines, manteniendo una distancia segura de las actividades policiales directas.
El anuncio coincide con la llegada de los primeros inmigrantes detenidos al centro de detención de inmigrantes de Florida, que Trump y otros funcionarios han apodado “Cocodrilo Alcatraz”. Esta instalación, diseñada para albergar a aproximadamente 3.000 detenidos, se construyó en sólo ocho días y está fuertemente vigilada, con 400 efectivos de seguridad, extensas alambradas de púas y más de 200 cámaras de vigilancia.
Antecedentes de la situación
Este despliegue refleja una tendencia creciente de involucrar recursos militares en los esfuerzos de control de inmigración en todo Estados Unidos. Apenas el mes pasado, el Pentágono había autorizado el envío de hasta 700 militares a estados como Florida, Luisiana y Texas para ayudar con la logística relacionada con las operaciones de inmigración. Además, el nuevo centro de detención de Florida recibirá inmigrantes detenidos bajo el programa federal 287(g), lo que permitirá a las autoridades locales interrogar y detener a personas para una posible deportación.
Dado que aproximadamente 100 miembros de la Guardia Nacional ya prestan servicio en el lugar de detención, asegurar el perímetro y manejar las tareas administrativas se ha vuelto fundamental durante estas complejas operaciones. Una creciente ola de medidas de control de la inmigración ha estimulado un importante discurso público, y muchos cuestionan el alcance de la participación militar en lo que tradicionalmente ha sido un área de control civil.
A medida que esta situación se desarrolle, la intersección entre el personal militar y las autoridades migratorias se convertirá en un tema candente, planteando interrogantes sobre los derechos civiles, las funciones de las autoridades locales y el enfoque general de la política de inmigración en los Estados Unidos.
Para una cobertura más detallada, puede acceder a los informes desde ABC Noticias, WRAL, y India hoy.