¡Tormentas y calor abrasador interrumpen los partidos del Mundial de Clubes en Estados Unidos!
Explore el impacto del clima extremo en los juegos de la Copa Mundial de Clubes 2025 en Orlando, destacando las medidas de seguridad y las implicaciones futuras.
¡Tormentas y calor abrasador interrumpen los partidos del Mundial de Clubes en Estados Unidos!
El actual Mundial de Clubes en Estados Unidos se enfrenta a la ira de un clima impredecible, caracterizado por tormentas eléctricas y fuertes lluvias, que ensombrecen el torneo. Como explica el climatólogo Dr. Karsten Brandt, el choque del aire cálido y húmedo del Golfo de México con el aire frío y seco de Canadá crea la tormenta perfecta para fenómenos meteorológicos severos. Este pronóstico desfavorable vuelve a plantear el espectro de interrupciones climáticas, especialmente porque se espera que tormentas azoten varias partes del país el martes 24 de junio.
En los estados del sur de Florida y Georgia, el bochornoso calor del verano suele comenzar durante junio y, con él, la aparición de tormentas eléctricas. El meteorólogo Maximilian Bär refuerza que las condiciones actuales son propicias para el desarrollo de tormentas, particularmente con temperaturas que rondan o superan los 30 grados Celsius en lugares como Orlando, Miami, Filadelfia y Nueva Jersey. Las tormentas eléctricas, según estrictos protocolos de seguridad, requieren que los juegos se detengan si se detectan rayos cerca, lo que hace que la gestión del juego sea una tarea precaria.
Desafíos climáticos
En medio de estos problemas climáticos, las temperaturas extremas también están en los titulares. Para el tercer partido del grupo del FC Bayern en Charlotte, Carolina del Norte, se espera una temperatura abrasadora de 41 grados, mientras que el Real Madrid se enfrentará a unos alarmantes 38 grados ante el CF Pachuca. Con diez partidos programados en ciudades actualmente bajo avisos de calor, no sorprende que cuatro juegos ya hayan enfrentado inicios retrasados o interrupciones debido a las severas condiciones climáticas.
Recientemente, el partido entre Pachuca y RB Salzburg tuvo que suspenderse por más de 90 minutos durante la segunda mitad, mientras que el encuentro entre Palmeiras y Al-Ahly también enfrentó una interrupción de 40 minutos. Partidos como el Mamelodi Sundowns contra el Ulsan HD y el Benfica contra el Auckland City comenzaron con más de dos horas de retraso debido al clima extremo, lo que demuestra el desafío al que se enfrentan actualmente los organizadores y los equipos.
De cara al 2026
Los desafíos y experiencias actuales de la Copa Mundial de Clubes plantean preguntas importantes sobre la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, que también se llevará a cabo en EE. UU., Canadá y México. Los organizadores están trabajando activamente en soluciones, como horarios de inicio más tardíos y descansos adicionales para ayudar a los jugadores a enfriarse. Con diferentes patrones climáticos previstos en los tres países (se espera estabilidad en las regiones occidentales, mientras que las partes del sureste, particularmente Florida, junto con México, se preparan para tormentas frecuentes), será una tarea sustancial armonizar las condiciones del partido.
Mientras los activistas climáticos de Fossil Free Football expresan su preocupación por la seguridad de los jugadores y los aficionados, es crucial priorizar la salud en medio de estas condiciones extremas. Informes de atletas como Marcos Llorente del Atlético de Madrid resaltan la creciente preocupación por los problemas de salud derivados del calor, e instan a un diálogo intenso sobre las medidas de seguridad.
Es evidente que las condiciones meteorológicas extremas están sacudiendo los eventos deportivos a nivel mundial, lo que subraya la necesidad de una planificación flexible y adaptabilidad. Observaciones incluso de la Eurocopa 2020, donde un partido entre Alemania y Dinamarca se detuvo debido a tormentas eléctricas, reiteran la importancia de priorizar la seguridad tanto para los espectadores como para los jugadores durante estos fenómenos climáticos extremos. Esta necesidad también se extiende a todos los niveles del calendario deportivo, ya que los expertos exigen una planificación más cuidadosa en términos de controles climáticos de las sedes y provisión de instalaciones adecuadas para combatir los efectos del clima extremo.
En resumen, mientras la Copa Mundial de Clubes navega a través de patrones climáticos impredecibles, el impacto del clima en los deportes sigue siendo alarmantemente evidente. Son esenciales criterios claros para las interrupciones de los juegos, como lo es el reconocimiento de que las temperaturas extremas durante los próximos Juegos Olímpicos en París, por ejemplo, requerirán una planificación firme para mantener seguros a los atletas y espectadores.
El mundo de los deportes está entrando en una nueva era y parece que hay mucho más que discutir y considerar por el bien de la seguridad de los jugadores y los aficionados.