La trágica muerte de un niño pequeño provoca indignación por la seguridad de los autos calientes en Florida
Un niño de 18 meses, Sebastian Gardner, murió trágicamente después de ser abandonado en un camión caliente en Florida mientras su padre bebía cerca.

La trágica muerte de un niño pequeño provoca indignación por la seguridad de los autos calientes en Florida
En un trágico incidente que dejó atónita a la comunidad de Florida, un niño de 18 meses llamado Sebastian Gardner perdió la vida después de permanecer en un camión caliente durante más de tres horas. Su padre, Scott Allen Gardner, se enfrenta a graves cargos, entre ellos homicidio agravado de un niño y negligencia infantil que causa grandes daños corporales, según informó Vermont.
El desafortunado evento se desarrolló el 6 de junio, cuando Scott dejó a Sebastian en el asiento trasero de su camioneta estacionada (con todas las ventanillas bajadas) con un pequeño ventilador a batería apuntando hacia él mientras iba a cortarse el pelo y tomar algo en un bar cercano. Según los informes, dejó a su hijo alrededor de las 11:30 a. m. y todavía estuvo en el Hanky Panky's Lounge hasta al menos las 2:00 p. m. sin controlarlo durante una breve salida para inspeccionar otro vehículo. Cuando Scott finalmente llamó al 911 aproximadamente a las 2:40 p. m. y declaró que su hijo no respiraba, ya era demasiado tarde. Los servicios de emergencia llegaron y encontraron a Sebastián inconsciente y fue declarado muerto a las 3:30 p.m. Las autoridades notaron que la temperatura de su cuerpo excedía los 107 grados y la temperatura estimada dentro del vehículo había alcanzado alrededor de 111 grados.
Las consecuencias y la respuesta de la comunidad
De manera inquietante, los testigos informaron que Scott Gardner no pareció inmutarse por el incidente, supuestamente regresó al bar después de la tragedia y permaneció allí hasta casi la medianoche. Esto ha alimentado aún más la indignación y el dolor públicos, mientras los padres y cuidadores de la comunidad se enfrentan a la pérdida de vidas inocentes. Una campaña de GoFundMe para el funeral de Sebastián recaudó $2828, pero desde entonces se cerró, lo que muestra el apoyo de la comunidad durante este momento desgarrador.
Este incidente sirve como un recordatorio aleccionador de los peligros de dejar a los niños desatendidos en los vehículos. Datos de zorro 13 destaca las alarmantes estadísticas sobre muertes de niños en automóviles calientes en los Estados Unidos. Desde 1990, casi 1.100 niños han muerto en automóviles calientes, y Florida ocupa el segundo lugar del país en cuanto a estos trágicos acontecimientos. El informe señala los factores que contribuyen a tales incidentes: el 55% de las muertes ocurren cuando los niños son dejados en los vehículos sin saberlo, mientras que el 25% involucra que los niños accedan ellos mismos a los vehículos. Es alarmante que el 88% de las víctimas tengan tres años o menos.
Prevención y Concientización
A medida que aumentan las temperaturas del verano, organizaciones como Kids and Car Safety abogan por una mayor concienciación y medidas preventivas para evitar este tipo de tragedias. Recomendaciones como colocar objetos personales en el asiento trasero, revisar el vehículo antes de cerrarlo y mantener las llaves fuera del alcance de los niños pueden reducir significativamente los riesgos. Además, es fundamental reconocer que el golpe de calor es la principal causa de muertes no relacionadas con accidentes automovilísticos en niños menores de 15 años, y que los niños corren un mayor riesgo que los adultos debido a que sus cuerpos se calientan de 3 a 5 veces más rápido. Según información de Niños sanos, un automóvil puede calentarse 20°F en solo 10 minutos, lo que deja en claro que incluso abrir una ventana ayuda poco a prevenir un golpe de calor.
Si bien no existe una ley federal para prevenir las muertes infantiles por insolación en automóviles, estados como Florida tienen regulaciones específicas. La ley establece que los niños menores de seis años no pueden dejarse desatendidos en un vehículo durante más de 15 minutos si está apagado, aunque no es seguro dejar a ningún niño pequeño en un automóvil por mucho tiempo. La atención debe permanecer en la educación y las estrategias preventivas y no únicamente en las repercusiones legales.
Mientras nuestra comunidad continúa lamentando la pérdida del joven Sebastián, es esencial que los padres y cuidadores permanezcan atentos e informados sobre los riesgos asociados con dejar a los niños desatendidos en vehículos. Al compartir estas historias y promover la concientización, podemos esforzarnos colectivamente por prevenir futuras tragedias.