Los homenajes llegan a la querida Anna Marie Gallis Horvath, de 97 años, de Boca Ratón
Explore las vidas de Anna Marie Gallis Horvath y Helen McElroy, dos notables residentes de Boca Ratón, recordadas con cariño en sus obituarios.

Los homenajes llegan a la querida Anna Marie Gallis Horvath, de 97 años, de Boca Ratón
La comunidad de Boca Ratón reflexiona sobre las vidas de dos mujeres extraordinarias, quienes fallecieron recientemente y dejaron un legado de amor, resiliencia y servicio. Sus contribuciones a la familia y la comunidad se recuerdan con cariño, y las historias de sus vidas sirven como un reconfortante recordatorio de los vínculos que nos conectan a todos.
Anna Marie “Annie” Gallis Horvath, de 97 años, falleció el 9 de julio de 2025. Nacida el 11 de agosto de 1927 en Youngstown, Pensilvania, fue la última hija viva entre once hermanos, un testimonio de las profundas raíces croatas de su familia. Conocida por su espíritu vibrante, Anna disfrutaba de una variedad de actividades, desde cocinar y hornear hasta hacer jardinería y jugar al bingo. Le encantaba reír y conversar con familiares y amigos, llenando la habitación de calidez y alegría.
Un legado familiar amoroso
A Anna le precedieron en la muerte sus queridos padres, su esposo Emil “Sticky” Horvath, así como su hija Karen y su hijo pequeño Dennis. Le sobreviven su hijo, el Dr. Michael A. Horvath, DDS, y sus hijas Maureen Sloter y LeeAnn Park. Su pasión por la vida se reflejó no solo en sus pasatiempos sino también en su membresía activa en el Auxiliar de Damas del Puesto de Veteranos de Guerra Católicos de 1669. Los girasoles y las rosas, sus flores favoritas, simbolizarán notablemente su espíritu alegre mientras familiares y amigos la recuerdan con cariño.
En la cercana Leisenring, Helen „Tootie“ McElroy, de 68 años, también partió el 13 de mayo de 2025. Conocida como una cuidadora dedicada y cariñosa miembro de la familia, su fallecimiento se produjo pacíficamente en su casa, rodeada de quienes la querían. Helen participó activamente en organizaciones como la Legión Americana, AMVETS y los Veteranos de Guerra Católicos, enfatizando su compromiso de servicio.
La importancia del cuidado
Las contribuciones de estas mujeres resaltan el papel fundamental que desempeñan los cuidadores en nuestras vidas, un tema explorado en estudios recientes sobre el cuidado informal. Las investigaciones indican que casi el 18,2% de los adultos estadounidenses (lo que equivale a alrededor de 43,5 millones de personas) brindan cuidados no remunerados, y una parte importante cuida a adultos mayores. La mayoría de los cuidadores son mujeres, pero cada vez más hombres están asumiendo estos roles, especialmente dentro de comunidades diversas. Si bien el cuidado genera cercanía emocional, también puede provocar angustia psicológica, ya que los cuidadores a menudo enfrentan desafíos para su bienestar, incluidas ansiedad y depresión.
Las historias de Anna y Helen se cruzan con las amadas relaciones que cultivaron. A Helen le sobreviven numerosos miembros de la familia, incluido su hermano George, nietos, bisnietos e incluso tataranietos, lo que demuestra una dinámica familiar multifacética. Mientras tanto, el legado de Anna sigue vivo a través de sus hijos, quienes la recuerdan no sólo como madre sino como una mujer fuerte e independiente.
Reflexión comunitaria
La pérdida de Anna y Helen ha dejado marcas imborrables en sus familias y comunidades. Ambas mujeres son recordadas por su generosidad, risa y calidez, encarnando un espíritu que nos recuerda la importancia de la conexión. Al igual que las flores que amaba Anna, su recuerdo continúa floreciendo en los corazones de todos los que tuvieron el privilegio de conocerlas.
Para aquellos que deseen presentar sus respetos, la familia de Anna está profundamente agradecida por el apoyo que han recibido, y el servicio de Helen se llevará a cabo en Vito C. Martucci Funeral Home LLC, destacando su influencia eterna en amigos y familiares por igual.
Mientras navegamos por las complejidades de la vida y la pérdida, estas historias nos recuerdan que el amor, la paciencia y el servicio son las semillas que ayudan a que nuestras comunidades se fortalezcan juntas.