Miami Seaquarium enfrenta cierre en medio de escándalo por bienestar de delfines
Explore los desafíos que enfrentan el Miami Seaquarium y el Gulf World Marine Park de Florida a medida que se desarrollan problemas legales y financieros en medio de preocupaciones por el bienestar animal.

Miami Seaquarium enfrenta cierre en medio de escándalo por bienestar de delfines
Los problemas en los parques marinos de Florida parecen acumularse como el calor del verano. The Dolphin Company, propietaria del Miami Seaquarium, está actualmente envuelta en una serie de desafíos que no sólo amenazan su existencia sino que plantean serias dudas sobre el bienestar animal dentro de sus instalaciones. Mientras la compañía enfrenta multas diarias y una nube de controversia, el futuro del Miami Seaquarium parece cada vez más sombrío.
Recientemente, el director general de The Dolphin Company, Eduardo Albor, se ha encontrado en problemas, enfrentando una multa diaria de 10.000 dólares como resultado de las sanciones impuestas por un juez de quiebras de Estados Unidos. Esta situación se ha agravado desde que la empresa se declaró en quiebra a principios de este año, en medio de acusaciones de mala gestión y obstrucción de las operaciones de la empresa. Sólo para mantener las luces encendidas, un grupo de prestamistas ha intervenido con 10 millones de dólares en fondos de emergencia. ¿Pero será eso suficiente?
Investigaciones en curso y preocupaciones sobre el bienestar animal
El Miami Seaquarium no es la única propiedad bajo escrutinio. El Parque Marino Gulf World también está en el centro de atención, ya que se declaró en quiebra en medio de una investigación federal relacionada con múltiples muertes de delfines. Los informes revelan que cuatro delfines han muerto desde octubre de 2024, y ha habido imágenes preocupantes de drones que muestran a estas criaturas confinadas en piscinas pequeñas y turbias. La indignación pública por estas condiciones llevó a la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida (FWC) a intervenir, sólo para encontrar resistencia por parte del personal del parque, que negó el acceso para controles de bienestar en los recintos de los delfines.
El Fiscal General de Florida, James Uthmeier, tuvo que intervenir y autorizó una orden de registro para garantizar que la FWC pudiera realizar su inspección. Está claro que hay preocupación bajo la superficie (o más bien, nadando en aguas poco profundas) sobre las condiciones en las que se mantienen estos delfines. La pregunta que está en boca de todos es: ¿qué medidas se están tomando para garantizar su seguridad?
Mientras Dolphin Company hace malabarismos con sus batallas legales, la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida también ha estado trabajando activamente para reubicar a los delfines restantes de Gulf World a entornos más seguros. El senador estatal Jay Trumbull ha pedido acción inmediata, instando a que todos los delfines sean retirados de las instalaciones, citando condiciones angustiosas que ya no pueden ignorarse.
Los problemas legales aumentan
Para aumentar la complejidad, las inspecciones federales del Miami Seaquarium han descubierto múltiples violaciones, como recintos insalubres para animales e incluso un delfín encontrado con un clavo alojado en la garganta. La instalación, que perdió su certificación de la American Humane Association a principios de 2024, está actualmente envuelta en una disputa legal con el condado de Miami-Dade por un contrato de arrendamiento rescindido, pero sigue operativa.
La incertidumbre que se avecina arroja una sombra sobre todas las propiedades de Dolphin Company, y un nuevo equipo administrativo ahora solicita aprobación judicial para vender varias atracciones. Entre ellos se encuentra el Gulf World Marine Park, que ha estado cerrado desde mayo. Y aunque un juez ha autorizado 18 millones de dólares en préstamos para gastos operativos, el tiempo corre y el interés cada vez menor de los compradores potenciales hace saltar las alarmas.
Para agravar el problema, NOAA Fisheries, dedicada a la comprensión científica de las poblaciones de mamíferos marinos, señala la necesidad de mejores prácticas de conservación. El seguimiento de la salud de los mamíferos marinos, los esfuerzos para reducir la captura incidental y la evaluación de los impactos de las actividades humanas nunca han sido más cruciales. Es un proceso complejo pero que debe suceder; después de todo, los mamíferos marinos merecen nuestra atención y protección.
El estado de estos parques revela cuánto está en juego, no sólo para los medios de vida que dependen de ellos sino, más importante aún, para el bienestar de los animales marinos que residen en ellos. Mientras Dolphin Company sigue sumida en la controversia, sólo cabe esperar que se tomen medidas rápidas y significativas para salvaguardar el futuro de estas queridas criaturas.