El Gobierno de Aragón contraataca: los cortes de agua amenazan el futuro de la agricultura
El gobierno de Aragón se opone a los cortes de agua del Ebro e insta a la flexibilidad para la agricultura en medio de los desafíos del cambio climático y los riesgos del sector.

El Gobierno de Aragón contraataca: los cortes de agua amenazan el futuro de la agricultura
Este 26 de junio de 2025, el Gobierno de Aragón expresa fuertes objeciones a la propuesta de reducción de las dotaciones de agua de riego del río Ebro. Esta cuestión no es sólo un asunto burocrático; Representa una amenaza sustancial para el sector agroalimentario local, que es un pilar importante de la economía regional. Los recortes propuestos, que oscilan entre el 12% y el 15% en el suministro de agua, como se describió recientemente, han llamado la atención de varios funcionarios gubernamentales que consideran que tales medidas son "inaceptables".
El presidente del Gobierno de Aragón, junto con otros líderes locales, cree firmemente que es necesaria una mayor flexibilidad en el uso del agua, especialmente teniendo en cuenta la naturaleza impredecible de las condiciones hidrológicas de este año. Este llamado a la flexibilidad tiene eco en las enmiendas oficiales presentadas para el cuarto ciclo de planificación de la Cuenca del Ebro (que abarca el período 2028-2033). Argumentan que las evaluaciones actuales de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) subestiman las necesidades reales de agua del sector agrícola de Aragón, como informa El Periódico de Aragón.
Sector agrícola en riesgo
Manuel Blasco, ministro de Medio Ambiente de Aragón, subraya la falta de consideración de las necesidades agrícolas en la propuesta inicial de CHE. Señala claramente que es preocupante la ausencia de planes para nuevas tierras de regadío, especialmente en la margen derecha del Ebro, donde se desea seguir cultivando. Los fundamentos de la CHE para esta propuesta se centran en gran medida en la eficiencia hídrica y la modernización de los sistemas de riego, pero los críticos argumentan que tales estrategias no tienen en cuenta las cambiantes demandas agrícolas, especialmente a la luz de los impactos del cambio climático.
El cambio climático exacerba la escasez de agua y plantea implicaciones más amplias para la agricultura en las regiones áridas y semiáridas, como lo analizó el Foro Mundial del Agua. Se espera que la cuenca del Ebro, que se extiende por más de 85.600 km² y representa una parte importante de la producción agrícola de España, experimente una escasez de agua intensificada. Esta situación es alarmante ya que la producción agrícola representa aproximadamente el 92% de las extracciones de agua en la región, lo que pone de relieve el delicado equilibrio que es necesario mantener.
Un llamado al diálogo constructivo
Con proyecciones que indican un aumento del 30% en la demanda de agua en la cuenca del Ebro para 2027, junto con reducciones anticipadas en la disponibilidad de agua de hasta un 30% para 2100 debido al cambio climático, la necesidad de soluciones adaptables de gestión del agua es urgente. El sector agrícola de la región ya enfrenta diversas presiones y los expertos coinciden en que sin un diálogo inclusivo entre todas las partes interesadas, el futuro sigue siendo incierto.
Blasco aboga por un enfoque colaborativo en el que se consideren las necesidades agrícolas junto con los factores ambientales y económicos. Las solicitudes también incluyen establecer nuevos proyectos hidráulicos dentro de las fases futuras del plan hidrológico del Ebro y garantizar que las próximas asignaciones de agua estén informadas por las tendencias climáticas y las evaluaciones de la humedad del suelo.
Las implicaciones de estas discusiones van más allá de la gestión del agua a corto plazo. El sector agroalimentario en Aragón constituye alrededor del 15% de su Producto Interior Bruto, lo que refuerza lo vital que es este sector para la economía local. La insistencia del Gobierno de Aragón en involucrar a todas las partes en estos diálogos en curso sobre gestión del agua bien podría moldear la sostenibilidad futura de la agricultura de la región.