Alerta de calor extremo en Euskadi: ¡Prepárense para temperaturas abrasadoras de 39°C!
En Euskadi se emite una alerta naranja por calor extremo, con temperaturas que alcanzan los 39°C, lo que aumenta el riesgo de incendios forestales.

Alerta de calor extremo en Euskadi: ¡Prepárense para temperaturas abrasadoras de 39°C!
En un momento en el que el aumento de las temperaturas se ha convertido en un enemigo familiar, Euskadi se prepara para el calor extremo, con una importante alerta naranja activada para hoy, 10 de agosto de 2025. La alerta está vigente desde las 13:00 hasta las 20:00 horas de hoy y se prolongará hasta el lunes, con una duración de 13:00 a 19:00 horas. Los meteorólogos pronostican temperaturas sofocantes que podrían alcanzar los 38 grados centígrados en la zona de transición y alcanzar unos alarmantes 39 grados en la zona de Rioja alavesa. Si bien las regiones costeras pueden esperar un aire ligeramente más fresco, gracias a un viento del noreste que alcanzará máximas de alrededor de 29 ºC, el riesgo de incendios forestales sigue siendo preocupantemente alto durante el fin de semana.
La situación es crítica, ya que el calor extremo presenta graves riesgos para la salud. Las Naciones Unidas han destacado recientemente que los fenómenos de calor extremo han aumentado a nivel mundial, y la mayoría de los países enfrentan consecuencias nefastas y la necesidad de mejorar la preparación para desastres. António Guterres, Secretario General de la ONU, pidió medidas inmediatas contra el calor extremo hace apenas un año, enfatizando la necesidad urgente de sistemas de alerta temprana y planes de acción de salud sólidos. De acuerdo a Noticias ONU, casi 100 millones de personas en los Estados Unidos ya han recibido alertas de peligro por calor este verano, un recuento que refleja la terrible realidad que enfrentan muchas personas en todo el mundo.
Impacto de las olas de calor
Mientras la región del Mediterráneo y los Balcanes se enfrentan a la que ya es su tercera ola de calor del verano, las actividades al aire libre y las prácticas agrícolas se ven alteradas. El calor no sólo es agotador para el cuerpo humano; también ha provocado incendios forestales devastadores, pérdida de vidas y un deterioro significativo de la calidad del aire. El mes pasado, Turquía registró un impactante máximo de 50,5 °C en Silope, mientras que Chipre le siguió de cerca con 44,6 °C. Las atracciones turísticas populares en lugares más calurosos como Grecia, Italia y España han tenido que cerrar sus puertas a los visitantes. Las evacuaciones en respuesta a los incendios forestales se han convertido en la norma en estas regiones y la respuesta a menudo puede parecer lamentablemente inadecuada.
Como OPS Como explica, los efectos del calor sobre la salud humana dependen de factores como la duración, la intensidad y la aclimatación tanto de la población como de las infraestructuras. Estas olas de calor pueden provocar hospitalizaciones rápidas e incluso muertes en cuestión de días. La deshidratación, el agotamiento por calor y la insolación cobran gran importancia como amenazas, especialmente para quienes padecen problemas de salud preexistentes. Es preocupante que la mayoría de las muertes relacionadas con el calor se deban a la exacerbación de enfermedades respiratorias, renales y psiquiátricas.
Además, el impacto se extiende más allá de la salud individual, con repercusiones para la agricultura, el suministro de energía y la calidad del agua. Estados Unidos ha sido testigo de más muertes por calor que por cualquier otro peligro relacionado con el clima en las últimas décadas. En la sociedad moderna, garantizar el acceso a alimentos frescos y mantener una cadena confiable de almacenamiento en frío ya son tareas difíciles, y el aumento del calor solo agrava estos desafíos.
Preparándose para el futuro
A la luz de la creciente frecuencia de estos fenómenos de calor extremo, la comunidad mundial debe unirse para reforzar la preparación. A pesar de la evidencia clara y convincente del papel del cambio climático en la intensificación de las olas de calor, muchos gobiernos todavía carecen de planes de respuesta adecuados. La ONU ha iniciado recursos y un llamado a la acción para mejorar la gestión del riesgo térmico, instando a las naciones a proteger a las poblaciones vulnerables, salvaguardar a los trabajadores e involucrar datos científicos en la planificación económica. A medida que el calor continúa aumentando en intensidad, ahora es el momento de tomar medidas decisivas.
Mientras atravesamos estos días abrasadores que se avecinan en Euskadi, es fundamental que todos nos mantengamos informados y alertas. El calor puede ser desalentador, pero con las precauciones adecuadas y un esfuerzo concertado en todos los niveles de la sociedad, podemos mitigar su impacto y luchar por un futuro más resiliente en el contexto del cambio climático.