Caos de tráfico por delante: ¡Grandes desvíos en la A-68 cerca de Zaragoza!
Ministerio de Transportes inicia la construcción de la A-68 en Zaragoza, desviando el tráfico hasta septiembre. Actualizaciones clave sobre desarrollos viales.

Caos de tráfico por delante: ¡Grandes desvíos en la A-68 cerca de Zaragoza!
Avanza a paso firme la construcción de la autovía del Ebro A-68 entre Gallur y Mallén, un proyecto que ha asumido el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Con un presupuesto de 63,56 millones de euros (IVA incluido), esta ambiciosa iniciativa tiene como objetivo completar la tan necesaria ampliación de la autopista. Los vecinos y motoristas podrán esperar cambios importantes a partir de las 08:00 horas del 25 de julio de 2025, ya que se desviará el tráfico por la N-232 entre los kilómetros 293.800 y 293.900 en dirección a Zaragoza en Mallén. Se prevé que este desvío dure aproximadamente dos meses, con una fecha de finalización fijada para el 30 de septiembre de 2025.
Antes de que comience el desvío, los preparativos incluirán señalización esencial y medidas de seguridad ejecutadas a lo largo de un segmento libre de tráfico. Además, una salida temporal hacia el enlace de Mallén Este facilitará la fluidez del tráfico hacia la A-68 en dirección a Zaragoza, facilitando un poco la navegación en medio del caos constructivo.
Detalles de las Obras
Como parte del desarrollo en curso, la construcción de la A-68 supone el derribo de la carretera N-232, que se extiende desde el kilómetro 296 al 296,9, para habilitar uno de los carriles de la nueva autovía. Con esta transformación, también se introducirá un desvío temporal a través de una vía auxiliar paralela a la actual N-232, diseñado para gestionar de forma eficaz el tráfico durante los próximos meses. Los automovilistas deben tener en cuenta que se aplicarán límites de velocidad reducidos de 60 km/h en estas zonas para priorizar la seguridad durante la transición.
La realidad sobre el terreno sigue siendo fluida. Se esperan interrupciones intermitentes del tráfico el día de los cambios, específicamente de 7:00 a. m. a 11:00 a. m., mientras los equipos trabajan para ajustar la señalización vertical y horizontal para que coincida con el nuevo diseño. Este tipo de ajetreo puede resultar incómodo, pero es un paso adelante necesario para una infraestructura de transporte más eficiente.
Implicaciones más amplias para el transporte
Este acontecimiento no ha estado exento de controversia. Asociaciones como Tradime han manifestado su descontento por los peajes que tendrán que afrontar los transportistas en la A-68 a su paso por Navarra el próximo año. Mientras el Ministro de Transportes, José Luis Ábalos, sigue abogando por el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, muchos transportistas sienten el impacto tanto del aumento de los peajes como de sus continuas obligaciones fiscales por el uso de infraestructuras. Quienes conocen las carreteras constatan que más de 6.000 camiones circulan cada día por esta arteria que une las costas cantábrica y mediterránea.
Tradime está especialmente preocupada por la seguridad de las obras en curso en la N-232, ya que José Antonio Moliner, presidente de la asociación, señala que el estado actual de la vía supone riesgos, especialmente de noche o con inclemencias meteorológicas. Parece que todavía es necesario trabajar no sólo en la infraestructura sino también para abordar las preocupaciones de quienes dependen de estas rutas para su sustento.
A medida que los desvíos y la construcción marcan el camino a seguir, apostamos por la promesa de mejoras que en última instancia mejorarán tanto la seguridad como la eficiencia dentro de nuestras redes de transporte. Después de todo, cuando se trata de infraestructura, siempre hay algo que decir para despertar nuestra paciencia en busca de un futuro mejor.
Para más detalles, visite el informe completo de El Periódico de Aragón aquí. También puedes consultar Heraldo para conocer las últimas novedades sobre los desvíos. aquí y conoce la perspectiva de la asociación de transporte en Autónomos en Ruta aquí.