Los demócratas destacan las horribles condiciones en Alligator Alcatraz de Florida
Los legisladores de Florida recorrieron el controvertido centro de detención Alligator Alcatraz, destacando acusaciones de malas condiciones y batallas legales por el acceso.

Los demócratas destacan las horribles condiciones en Alligator Alcatraz de Florida
El pasado sábado, un grupo de demócratas de Florida realizó una destacada visita al centro de detención Alligator Alcatraz ubicado en los Everglades. Esta visita sigue en particular a la anterior denegación de acceso del gobernador Ron DeSantis, que dio lugar a una demanda de los legisladores que están decididos a arrojar luz sobre las condiciones dentro de la instalación. Durante la gira estuvo presente la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, que describió a Alligator Alcatraz como un "recurso fantástico" para el Estado. Reveló que otros cinco estados están considerando instalaciones de detención similares, lo que genera muchas dudas sobre el futuro de la detención de inmigrantes en Estados Unidos. Noticias de la Bahía 9 informa que la representante estatal Michele Rayner, demandante en la demanda, no se anduvo con rodeos cuando criticó la apariencia de la instalación, alegando que parecía una "prisión improvisada".
Rayner expresó su frustración porque el recorrido se sintió más como una experiencia "desinfectada", que no representaba las verdaderas condiciones de vida que experimentaron los detenidos. Aunque el grupo pretendía hablar directamente con los detenidos para conocer más sobre su situación, informaron que los detenidos describieron sus condiciones como "muy mal" (muy malas) y se les impidió seguir conversando. Según Noem, Alligator Alcatraz es operado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y supuestamente cumple con los mismos estándares que todas las instalaciones federales.
Los alarmantes relatos de los detenidos
Los informes de los detenidos pintan un panorama completamente diferente al que promocionan los funcionarios. En particular, Leamsy Izquierdo, un artista urbano cubano detenido recientemente, compartió detalles preocupantes sobre su trato. Afirmó que los detenidos carecen de acceso a artículos de primera necesidad, como duchas (estuvieron cuatro días sin una) y utilizaron agua tanto para beber como para bañarse. Aún más inquietante, Izquierdo mencionó que las comidas solo se proporcionaban una vez al día y que algunos alimentos supuestamente contenían gusanos. En medio de quejas sobre las luces omnipresentes y los grandes mosquitos, está claro que las condiciones están lejos de ser humanas. Noticias NBC informó que otros detenidos, incluido un ciudadano colombiano, también han dado la voz de alarma, citando la falta de los medicamentos necesarios.
Mientras tanto, los funcionarios estatales han refutado las afirmaciones sobre las condiciones de las instalaciones. Stephanie Hartman de la División de Manejo de Emergencias de Florida insistió en que dichos informes son falsos y enfatizó que el centro cumple con los estándares requeridos. Afortunadamente, la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, está tomando medidas: recientemente envió una carta al fiscal general de Florida, James Uthmeier, instándolo a investigar el acceso y la supervisión de la instalación a la luz de estas acusaciones.
El panorama más amplio de las condiciones de detención
Los problemas en Alligator Alcatraz reflejan una narrativa más amplia y preocupante dentro del sistema de detención de inmigrantes de Florida. Estados Unidos cuenta con uno de los programas de detención de inmigrantes más grandes del mundo, que a menudo depende de cárceles e instalaciones privadas. Según una investigación de la ACLU de Florida, las condiciones dentro de estos centros con frecuencia no alcanzan los estándares de vida aceptables, y las quejas comunes involucran la falta de artículos de primera necesidad como jabón y papel higiénico, junto con quejas de paredes mohosas y alimentos insalubres. Estos hallazgos se alinean con relatos alarmantes de primera mano y el testimonio de un denunciante sobre fraude y manipulación de registros en otra instalación, el Centro de Detención del Condado de Baker. El informe revela prácticas que podrían ser inconstitucionales y señala una necesidad urgente de reformar el sistema. La ACLU de Florida proporciona una mirada integral a estos abusos, revelando un sistema que claramente requiere un escrutinio serio.
A medida que continúan las discusiones sobre la capacidad y las condiciones de detención, aumenta la presión sobre las autoridades para garantizar que se respeten los derechos de todos los detenidos y que quienes viven en estas instalaciones sean tratados con dignidad. Lo que queda por ver es cómo responderá el Estado tanto al escrutinio como a los continuos llamados a la rendición de cuentas.